Blog de maestristas en Psicología Educativa de la Universidad Privada "Cesar Vallejo" Primera Promoción 2011. Docentes que comparten sus mas valiosas aportaciones en beneficio de la educación.
8 jul 2011
7 jul 2011
EDUCACION E INTERCULTURALIDAD
|
La cultura peruana es básicamente pluricultural. Es decir, se ha ido formando, y se sigue formando, a partir de las interrelaciones entre distintos pueblos y sus vidas que aportan sus modos de pensar, actuar y sentir.
Nuestra cultura ha ido evolucionando a través del contacto con otras culturas. Pero los contactos entre culturas pueden tener características muy diversas. En la actualidad se apuesta por la interculturalidad que supone una relación respetuosa entre culturas.
No hay una cultura mejor ni peor, no hay una jerarquía entre las culturas. Cuando esa idea sea demandada por cada uno de nosotros estaremos dando inicio a la práctica del principio ético que considera que todas las culturas son igualmente dignas y merecedoras de respeto.
Aunque también tenemos que aceptar que la actitud frente a la diversidad cultural y a las relaciones interculturales en las que uno se encuentra sumergido varia y ahora lo creo que es así, no es fácil muchas veces adoptar costumbres que no tienen prestigio y que muchas socialmente no son acogidas o vista de mejor manera por cualquier foráneo .
Esto significa, también, que la única forma de comprender correctamente a las culturas es interpretar sus manifestaciones de acuerdo con sus propios criterios culturales. Aunque esto no debería eliminar nuestro juicio crítico, pero sí que supone inicialmente dejarlo en suspenso hasta que no hayamos entendido la complejidad simbólica de muchas de las prácticas culturales. Se trata de intentar moderar un inevitable etnocentrismo que lleva a interpretar las prácticas culturales ajenas a partir de los criterios de la cultura de la persona- interpretante.
Es así que: "La interculturalidad debería ser la reflexión clave en los planificadores y educadores que buscan formular e implementar políticas educativas basadas en ideales de comprensión, tolerancia y democracia" llevándose a cabo en todos los niveles de la educación, generar así en las mentes de los educandos el respeto por el pensamiento del otro, lograr un proceso recíproco en el que aprendamos unos de otros.
Los educadores también deberían orientar la enseñanza de acuerdo a criterios comunes de calidad. Mediante el incentivo y difusión de las mejores prácticas pedagógicas y de gestión. Así como fomentar la creación de Redes Escolares Territoriales que integren a todos los centros educativos de la zona y se conviertan en polos de desarrollo educativo en la comunidad .Con asistencia técnica y apoyo permanente
“INTERCULTURALIDAD: RELACIONES DE EXITO”
Lic. Cinthia Elvira Herrera Azabache
“El Perú y el mundo unidos para combatir la discriminación”
Una cultura no evoluciona si no es a través del contacto con otras culturas. Pero los contactos entre culturas pueden tener características muy diversas. En la actualidad se apuesta por la interculturalidad que supone una relación respetuosa entre culturas, y ¿Qué es interculturalidad?
La interculturalidad se refiere a la interacción entre culturas, de una forma respetuosa, donde se concibe que ningún grupo cultural está por encima del otro, ya que no hay culturas mejores y ni peores. Evidentemente cada cultura puede tener sus propias formas de pensar, sentir y actuar en las que determinados grupos se encuentren en una situación de discriminación. Pero si aceptamos que no existe una jerarquía entre las culturas estaremos postulando el principio ético que considera que todas las culturas son igualmente dignas y merecedoras de respeto. Esto significa, también, que la única forma de comprender correctamente a las culturas es interpretar sus manifestaciones de acuerdo con sus propios criterios culturales. Aunque esto no debe suponer eliminar nuestro juicio crítico, pero si hasta que hayamos entendido la complejidad simbólica de muchas de las prácticas culturales.
En las relaciones interculturales se establece una relación basada en el respeto a la diversidad y el enriquecimiento mutuo; sin embargo no es un proceso de conflictos, estos se resuelven mediante el respeto, el diálogo, la atención y la concertación. Es importante aclarar que la interculturalidad no se ocupa tan solo de la interacción que ocurre, por ejemplo, entre un peruano y un chileno, sino además la que sucede entre un hombre y una mujer, un niño y un anciano, un rico y un pobre, etc.
En el contexto nuestro, la interculturalidad es un proyecto de relaciones bajo la interacción dialógica, interrelación y convivencia de culturas diferentes entre dos o más mundos culturales. Se trata de impulsar activamente procesos de intercambio que, por medio de mediaciones sociales, políticas y comunicativas, permitan construir espacios de encuentro, diálogo y asociación entre personas con prácticas distintas.
En este sentido podemos concluir que la interculturalidad, es fundamentalmente, la generación de nuevas manifestaciones de conocimientos y valores humanos producto de la interrelación dialógica entre las culturas diferentes que se confieren en sentido mutuo, siempre bajo el respeto y la tolerancia de las personas de ambos grupos, por eso se constituye, un proyecto de relaciones de éxito.
La interculturalidad emitirá diferentes signos según las peculiaridades de las culturas en interacción, es inadmisible pensar en un modelo intercultural único y por consiguiente; es difícil, ofrecer un concepto acabado sobre esta temática, pero un modelo educativo en el tema de interculturalidad es aquel que propicia el enriquecimiento cultural de todos los ciudadanos desde el reconocimiento de nuestra diversidad, el intercambio de nuestras costumbres, maneras de vivir y el dialogo, en conjunto con la participación activa para el desarrollo de nuestra sociedad.
INTERCULTURALIDAD Y EDUCACIÓN
Lic. Jesus Villanueva
” La verdadera sabiduría nace en nuestro interior, pero crece y se desarrolla en nuestro contexto social.
El entorno social influye en la cognición humana por medio de la cultura, el lenguaje e instituciones sociales. En principio la interculturalidad abarca todas las formas y procesos de socialización: económica, política, ética, jurídica, laboral, salud, deportiva, etc. Indefectiblemente, es un proceso producto de la dialéctica humana, en virtud a ello es cambiante y moldeable. Entonces con total certeza afirmo que el contexto sociocultural en donde fluctúa todo se humano es vital en su aprendizaje de cualquier hábito costumbre y formación de valores.
La sociedad nos transmite costumbres y mentalidad, una cosmovisión; el modo de ser persona de cada cual se verá afectado por personas de la infancia. Entonces como primer aspecto se torna vital el proceso de interiorización de valores que se imparte dentro de la familia. El niño esta llano a aprender las enseñanzas que les imparten sus padres y seres cercanos, pues serán los modelos que tendrán presente en su actuar posterior. Formando parte de su identidad virtudes y actitudes que determinan su carácter moral, normas de vida que adopten y creencias religiosas a las que otorguen su confianza, pues el modo de asumir sus compromisos morales y religiosos les distingue frente a los demás.
Otro aspecto valioso, es la forma de cómo la educación intercultural debe incorporar la herencia cultural de los pueblos y al mismo tiempo permitir el poder acceder a conocer los aportes de otras culturas y pueblos en cuanto a conocimientos, técnicas historias, valores, formas de organización social y otros aspectos importantes de las culturas. En tal sentido la llamada por excelencia a impartir y transmitir estos conocimientos es la educación.
La educación siendo la base de toda cultura, es la llamada a ser el reforzador por excelencia del proceso de interculturalidad; pero resaltando la autonomía de cada pueblo. Es pues, indispensable motivar y afianzar un conocimiento reflexivo y crítico de las características geográficas, ecológico-ambientales y económicas, tradiciones y costumbres de cada localidad.
Sin embargo esta dialéctica interrelación e interconexión cultural ha traído como resultado conflictos que en algunas ocasiones son arraigados y cargados de matices discriminativos negativos étnico-culturales; y es a este aspecto al que debemos prestarle gran interés.
Dentro de las instituciones educativas los estudiantes pueden percibir y actuar pensando que su cultura es superior a la de otros estudiantes, esto puede generar actitudes que si son reforzadas pueden convertirse con el tiempo en prejuicios y discriminación contra grupos específicos.
Sin embargo un coherente programa de educación intercultural permitirá promover el intercambio y las relaciones interpersonales y colectivas, que contribuyan a erradicar toda clase de inequidad sin suprimir las diferencias ni las identidades culturales.
La gran producción cultural y la rapidez de las transformaciones sociales, económicas y tecnológicas son un desafío para nuestra labor docente e incluye a todos los organismos sociales inmersos en esta problemática. Debemos aspirar a lograr una óptima movilidad social, que brinde la facilidad para que una persona pueda subir o bajar en la escalera socioeconómica de un país. Favorecer estrategias organizativas y curriculares promoviendo el desarrollo de aptitudes y actitudes positivas que potencien la educación intercultural, respetando las diferencias existentes entre las diversas culturas y compartiendo todos aquellos valores que las pueden enriquecer.
Un punto saltante que no se le brinda la debida importancia es una peligrosa y ambigua ruptura generacional que dificulta la recomposición familiar y por ende social. Esta situación da lugar a conflictos tanto familiares como a nivel de estructuras sociales, con las estructuras de poder, con los mayores, y considero que eso plantea nuevos retos a la educación porque han aparecido problemas que antes sólo se presentaban en forma esporádica.
En virtud a ello, planteo un programa basado en un “aprendizaje transgeneracional”, es decir, la cultura transmitida con mayor eficacia desde la familia, que es el agente social por excelencia, cuna y base social. Permitiendo una efectiva relación entre cada integrante y reforzando los lazos de consanguinidad siendo positivo para el desarrollo de la sociedad.
En la actualidad existe un fuerte proceso de democratización social, pero al mismo tiempo subsisten prácticas antiéticas -como la corrupción de nuestras autoridades. Al margen de ello debemos entablar una efectiva relación entre autoridades locales y escuelas siendo este accionar un factor clave para la educación intercultural. Debemos velar por la incorporación del potencial cultural, social y lingüístico de cada localidad, expresado en saberes, prácticas productivas, tecnológicas, etc.
Para finalizar cabe recordar que es la curiosidad, ese desertar tan espontáneo que caracteriza a cualquier ser humano, en tal sentido es lo que debemos generar en nuestros estudiantes, a fin de ser el primer paso para una educación intercultural.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)